Llegó el momento de instalar el videoportero

Si hemos decidido que ha llegado el momento de saltar a un videoportero, tenemos que informarnos previamente un poco de qué facilidades nos va a presentar o que tipos existen.

Tenemos videoporteros muy sencillos, como los que cuentan con un solo monitos y una pantalla que se encuentra en la calle. Pero podemos decantarnos por otros modelos que tienen la opción de abrir diferentes accesos diferentes, desde el garaje, el jardín o el portal de casa. También podremos elegir uno con varios monitores que colocaremos en distintos lugares, con manos libres, etcétera.

Tendremos que elegir el modelo que mejor se adapte a las necesidades que nosotros estamos buscando, sin quedarnos cortos y mucho menos pasarnos de largo.

Si queremos un modelo sencillo y poco aparatoso dejando a un lado hilos, podremos elegir un modelo inalámbrico. Por otro largo si queremos añadir e incrementar la seguridad de nuestro hogar podremos optar por un modelo que cuenta con tarjeta SD para poder guardas imágenes de las personas que llamen o sistemas antivandalismos e incluso con visión nocturna.

El sistema de un videoportero es el siguiente:

En primer lugar, tenemos la placa de calle. La placa de calle tiene un dispositivo de llamada con una cámara, la cual capta las imágenes del exterior del monitor pudiendo ser orientable.

Luego tenemos el monitor y el telefonillo. La parte que se coloca dentro de la casa, con el cual podremos mantener una conversación. En función del modelo que decidamos escoger podremos obtener imágenes tanto en blanco y negro como en color. Otros monitores son táctiles y tienen incluso opciones de grabación.

Para abrir puertas tenemos el mecanismo abrepuertas que funciona mediante un electroimán, el cual permite abrir la puerta al accionar el botón desde casa.

Las conexiones con cables conectan la placa de calle con el monitor y telefonillo. Por otro lado, la fuente de alimentación queda oculto en el interior y adapta la tensión de la red a la de los equipos.